domingo, septiembre 09, 2012

La Extraña Magia del Procedimental

Viendo una vez más un capítulo de Bones he vuelto a pensar, ¿qué tendrán los procedimentales que tanto nos gusta para que los veamos una y otra vez?.

Y es que ya sean huesos, Grissoms, Castles o mentalistas, este es un género que atrapa al espectador. No importa que hayas visto cuatro o cinco veces el mismo capítulo, el humano medio es capaz de tragarse de nuevo las historias de este estupendo género. Un género capaz de girar en torno a las relaciones sin introducirse en ellas, pero siempre con un crimen de por medio. Y esta es la clave: crimen y tensión sexual no resuelta.

Booth y Brennan o Castle y Beckett son los más famosos, pero detrás del género del crimen por excelencia está el romance. Pocas veces los procedimentales se sustentan sin ese romance: CSI o Ley y Orden son el ejemplo, pero muchas veces estas series han rozado el romance con Grissom y Sarah o la relación entre Benson y Stabler.

Muchos analistas hablan de la receta del procedimental . Me gusta el concepto de "Bromance" y de agente del gobierno + civil con habilidades de la imagen a la que lleva ese link.

En fin, que los géneros televisivos tienen mucha miga, pero a la vez todas las series son clones. Pocas cosas son originales y las que lo son, vale la pena respetarlas.

miércoles, septiembre 05, 2012

Premio a un Oligopolio

Una vez más el jurado de los Premios Principe de Asturias me vuelve a sorprender, y una vez más no es para bien.

Hace años que este premio no representa nada de lo que me gusta del deporte, supongo que desde el Premio a Fernando Alonso. Este año se han lucido aún más. Tras unos Juegos Olímpicos en que el seguimiento mayoritario a deportes minoritarios hacían pensar que el deporte español estaba cambiando y ahora resulta que un jurado decide premiar a dos jugadores de fútbol por... no sé muy bien porque.

Me decepciona que algún medio de comunicación vanaglorie esta decisión y más cuando el  "rival" era el Comité Paralímpico. Mira que había candidatos. Aún recuerdo cuando el Premio Príncipe de Asturias premiaba a los más grandes deportistas del mundo. Ahora, premian a los deportistas de moda a los que no les hace falta reconocimiento y que desde luego no merecen este premio.

Además, el jurado premia a un oligopolio. Mientras 18 equipos luchan para que sus equipos no desaparezcan engullidos por el poder mediático del eje Madrid-Barcelona, estos jurados deciden premiar aún más que los millones de la televisión no permitan que los equipos de la odiada "otra liga" sirvan nada más que para vanagloriar a Cristianos, Messis, Xavi e Ikers.

La última vez que hablo de los Príncipe de Asturias. A mí, no me representan.

domingo, julio 10, 2011

La clave del dramón

Tengo un problema con las series. Veo todas las que puedo y no tengo filtro, pero si hay un género que tengo dificultades para tragarme son los dramones. Anatomía de Grey, Cinco Hermanos y cosas parecidas son difíciles de creer. Tengo problemas de credibilidad, una vez pasadas dos o tres temporadas como mucho, dejo de creerme que tantas desgracias puedan suceder en el mismo espacio y a las mismas personas.

Ahora estoy viendo la cuarta temporada de Cinco Hermanos. Divorcios, enfermedades, muertes, reconciliaciones, bodas. Entiendo cuál es la fórmula que entretiene el público, es ver el drama por el drama, pero no deja de ser interesante la fórmula que utilizan los guionistas americanos para llamar la atención. Ese humor que casi todos los personajes son capaces de conseguir mezclándolo con el drama es la salsa de este tipo de productos.

El drama español es diferente. El género en sí, no es específico. No se me ocurre un drama típico en la televisión de los últimos años. Supongo que últimamente se centran más en romances y la media de edad baja hasta la adolescencia. El claro lastre de la hora larga que duran los capítulos de las series españoles hace que sean series multigénero, sin ton ni son en muchos aspectos.

El problema de las series americanas es que acaban usando los mismos lugares comunes: el te quiero no correspondido, las crisis típicas americanas... Sin embargo, los españoles caen en lugares comunes amorosos: me dejan/te dejo, conozco chico nuevo que me gusta más...

Sigue sin convencerme el género, pero he de admitir que las series americanas tienen una mejor factura, además tienen la capacidad de descubrir futuras estrellas en cada serie. En España rara es la ocasión en que hay valentía en cuanto a reparto: quizá El Internado y poco más.

jueves, junio 23, 2011

¿De qué juega Dempsey?

Clint Dempsey es un jugador estadounidense nacido en la que debe ser bonita ciudad de Nacogdoches en Texas. Si buscas en alguna página web pone que juega de mediocampista ofensivo y es algo que viendo el partido semifinal de la Gold Cup frente a Panamá me planteé. ¿De qué juega Dempsey?

Era el minuto 77 cuando Landon Donovan recibía un balón en banda derecha y pegaba un derechazo enorme al segundo palo en el que aparecía Dempsey para rematar como si de un ala de fútbol sala se tratara. Hasta ese minuto 77, Dempsey no había aparecido, no porque hubiera hecho un mal partido sino porque su estilo de juego.

Dempsey es un finalizador, un llegador en segunda línea. No funcionaría si estuviera allí, no funcionaría si se encargara de funciones de creación o destrucción. Simplemente marca goles. Imagino lo que deben pensar sus entrenadores cuando está van perdiendo el partido, quedan pocos minutos y miran al campo. Ven al bueno de Clint que no ha tocado bola y piensan, ¿lo quito? Pero de repente, Clint aparece de la nada para marcar goles decisivos. ¿Cuántas veces habré leído una ficha de un partido del Fulham que ha ganado 1-0 y que el gol lo ha metido Dempsey?

Este tipo de jugadores están extinguiéndose. Todo el mundo quiere regateadores, quieren Xavis, quieren Iniestas. Pero los Dempseys son una de esas profesiones que desaparecen, pero que dan riqueza al fútbol.

miércoles, junio 22, 2011

El periodismo de twitter

La revolución de twitter llegó hace tiempo a nuestras vidas. Está claro que si quieres estar informado tienes que estar en twitter y tienes que seguir a los gurús del periodismo 2.0.

El problema de twitter es cuando el periodismo confunde una red social con una fuente fiable de información. Ayer todos los medios de comunicación españoles se hacían eco de que el presidente del Galatasaray anunciaba por twitter el fichaje de José Antonio Reyes. El problema es que el perfil de twitter era falso y nadie se preocupó, ni siquiera de sospechar. Primero publicar y luego sospechar. 

Empieza a preocuparme que los periodistas que pululan por twitter hayan abandonado su forma de trabajo de comprobar las fuentes (incluidos perfiles de twitter) y den como verdad lo que cualquiera diga por twitter. Es evidente lo maravilloso de twitter para mantenerse informado (el tan manido feedback), pero si eres profesional se te supone un cierto grado de método de trabajo. Estoy a favor de usar twitter como herramienta, pero nunca como la única herramienta. El periodismo 2.0 avanza, pero no hay que olvidar la ética 1.0.